Actualmente, hemos experimentado un aumento de la esperanza de vida y muchos avances científicos y tecnológicos. Esto provoca que cada día, más personas, superen los 65 años de edad y disfruten de buena salud física y mental en la tercera edad.

El simple hecho de que el mayor se adapte o no al proceso de envejecimiento depende de la personalidad que haya desarrollado durante las etapas anteriores de la vida. Sin embargo, los familiares y cuidadores pueden ayudar a las personas mayores a adaptarse a los cambios de la vejez.

Los hábitos y el comportamiento de las personas mayores van cambiando y es importante que las personas de su alrededor sepan afrontar estos desafíos. Lo esencial es no juzgarlos en vano y recordar siempre que ellos no tienen la culpa. No se trata de cuidarlos como si fueran niños.

Recuerda que la entrada a cualquier etapa de la vida conlleva cambios de comportamiento. Y en el caso de los ancianos se trata de la adaptación a la vejez. Aquí, las capacidades del mayor van disminuyendo poco a poco debido a varios factores.

Ten en cuenta que su comportamiento está influenciado por varios factores y que puede ser voluntario o involuntario, consciente o inconsciente, público u oculto. Ellos necesitan poder adaptarse a esta nueva forma de vida.  Afrontar cambios nunca es tarea fácil y cuando se trata de personas mayores puede ser aún más complicado. Por ello, es relevante que tanto familiares como cuidadores cuenten con el conocimiento necesario para ayudarlos a acostumbrarse a esta nueva etapa.    

La vejez supone grandes retos. Como hemos comentado anteriormente, es necesario comprender a nuestros mayores para ayudarles a adaptarse a la tercera edad, pero antes, debemos conocer a qué cambios se enfrentan.

Es necesario ayudarle a afrontar estos cambios y hacerle conocer las claves para un envejecimiento activo, saludable y feliz.

Cambios en el carácter de personas de edad avanzada

Aunque una persona este mentalmente sana, se acentúan rasgos del carácter debido a las experiencias vividas, provocando un deterioro de la personalidad. Claros ejemplos:

  • Desinterés por la vida en general.
  • Pérdida de autonomía e independencia.
  • Pérdida de roles familiares, laborales y sociales.
  • Aislamiento social o disminución de las relaciones interpersonales.
  • Rechazo a la vejez.
  • Cambios en la actitud, comportamiento, afectividad y/o pensamientos.
  • Inconformidad con su imagen física.
  • Insatisfacción y cambios sexuales.
  • Tendencia a la introversión.

 

Es necesario ayudar a los más mayores a sentirse parte de la sociedad, a sentirse útiles y a gusto con ellos mismos. El papel de la sociedad con el envejecimiento activo es crucial para ayudar a nuestros mayores a sentirse guapos y partícipes. ¿Quién dijo que la moda y la edad están reñidas? Rompamos los tabús que se han generado entorno a las personas mayores.

Cambios físicos en personas mayores

El físico es una de los factores que más afecta a nuestros mayores sanos. Aparecen modificaciones y problemas corporales:

  • Arrugas.
  • Pecas.
  • Pelo canoso.
  • Disminución de la altura o estatura.
  • Disminución de la velocidad al caminar.
  • Disminución de la coordinación.
  • Aumento de la grasa corporal.
  • Disminución de la masa muscular.
  • Aparición de enfermedades que provocan deterioro del sistema motor y no motor como el Parkinson.

 

Es necesario ayudar a tu mayor a sentirse autosuficiente e independiente para ayudarlo a mantener al máximo su autonomía. Esto mejorará su autoestima y calidad de vida, siempre en la medida de lo posible.

Una buena forma de ayudar a tus mayores a adaptarse a los cambios físicos de la vejez es adaptar el hogar a sus necesidades.

Cambios cognitivos en ancianos

El desarrollo cognitivo de las personas mayores viene determinado por la presencia de diferentes cambios:

  • Pérdida de sentidos (visión, audición).
  • Pérdida de percepción.
  • Dificultad para procesar estímulos e informaciones provenientes del entorno.
  • Pérdida de velocidad de reacción.
  • Conservan la memoria de hechos anteriores, pero experimentan una mayor dificultad para recordar los hechos más recientes.
  • La capacidad de decisión para resolver problemas nuevos disminuye.
  • La capacidad de comunicación y aprendizaje puede verse afectada.

Cambios de las relaciones sociales en la tercera edad

Existen tres relaciones esenciales en la vida de una persona mayor y que pueden influenciarle en la adaptación a la vejez:

CÓNYUGE

La pérdida del cónyuge puede tener un impacto diferente en cada persona. En general, ha sido su compañía durante muchos años y suele ser una pérdida muy importante a la que puede ser necesaria la intervención de un psicólogo para evitar el declive emocional del mayor.

La pérdida de seres allegados provoca en el adulto mayor sentimiento de tristeza, conllevando a una disminución significativa de las relaciones sociales y llevando al mayor al oscuro rincón de la soledad,

FAMILIARES

Lo que más influye emocionalmente a nuestros mayores son las actitudes inadecuadas de algunos familiares de su entorno, sobretodo a la hora de tratar el tema de dónde debe pasar su última etapa de la vida. Hacer cambiar al mayor de domicilio constantemente es perjudicial para su salud y estado emocional. Es necesario conocer la libertad de escoger dónde envejecer y los límites que pueden existir.

Varios investigadores dicen que los abuelos que cuidan de sus nietos viven más. Por ello recomiendan que pasen tiempo con ellos, ya que es muy favorable para su calidad de vida, autoestima, salud y estado emocional.

AMIGOS

Es muy importante evitar que nuestros mayores caigan en aislamiento social y soledad, ya que es uno de los grandes problemas en la tercera edad. Aquí juegan un papel muy fundamental los amigos.

Debemos animar a nuestros mayores a reunirse con personas de su edad para realizar actividades recreativas, deportivas y culturales. Los centros de día son un lugar ideal para nuestros mayores: Actividades de animación sociocultural para mayores.

Cambios de vida y del deseo sexual en personas mayores

Los prejuicios, las actitudes negativas de la familia, la presencia de enfermedades, la pérdida del cónyuge, la falta de privacidad y la baja autoestima hacen que las personas de la tercera edad se sientan privadas y disminuyan las relaciones sexuales.

La sexualidad está siempre presente, a cualquier etapa de la vida. Algunos lo ven como algo vergonzoso y tratan de esconderlo debido a la disminución de la respuesta sexual, pero es una clara fuente de placer, bienestar y autoestima.

Debemos romper los tabús sexuales de la tercera edad. Los ancianos también tienen derecho a disfrutar de la sexualidad, debemos hacerles comprender que pueden ejercerla y lograr el acercamiento afectivo con su pareja.

Jubilación: Adaptación a la tercera edad

Uno de los cambios más difíciles a los que se enfrentan las personas mayores ocurre cuando ya no pueden ejercer las funciones laborales y deben abandonar su trabajo a causa de los años o por alguna enfermedad de la tercera edad.

Sea cual sea el motivo del retiro laboral, crea un pregunta inevitable ¿qué hacer con tanto tiempo libre?

Para algunos, la jubilación, es un momento muy esperado para descansar y realizar actividades diferentes que no podía realizar anteriormente por falta de tiempo. Para otros es una clara frustración por el cambio de rutina, los reajustes de los roles familiares, la merma de sus recursos financieros  y la falta de hobbies.

Debemos mantener a los adultos mayores activos, insertándose en múltiples actividades de la comunidad como los centros de día, la Universidad del Adulto Mayor, viajes para mayores Imserso y la participación en organizaciones de masas según sus preferencias. Es necesario mantener a nuestros mayores ocupados y darles la confianza de desempeñar un rol importante en el apoyo del cuidado del hogar y de los nietos.

Es importante evitar que nuestro mayor experimente el Síndrome del nido vacío y evitar que experimente una vida sedentaria. STOP sedentarismo en la tercera edad.

Cambios de humor y personalidad

Es de esperar que una persona de edad avanzada experimente un cambio de personalidad a causa de todos los cambios físicos, mentales y de entorno habituales en a tercera edad. Esto puede conducir a cambios drásticos de humor.

Las familias y los cuidadores juegan un papel muy importante en la autoestima de la persona mayor y debemos entender que el mayor puede sentirse incomprendido, deprimido, aislado, enfadado, pesimista, desorientado…

No olvides que eres su pilar principal y, aunque no muestre gratitud, recuerda que te necesita más que nunca.

Cómo actuar ante los cambios de la vejez

Uno de los temas más importantes que debe manejar la familia de la persona mayor es el cuidado que se le dará.

La mayoría de los cambios de la vejez comportan adaptación por parte de toda la familia y algunos conllevan nuevos cambios. Debemos saber cómo afrontarlos y cómo ayudar a tus mayores a aprender a convivir con estos cambios.

Pérdida de memoria

Aunque uno de los problemas más comunes en esta etapa es la pérdida de memoria, no des por hecho que se trata de algo normal. Es importante que si notas este problema, se acuda a un especialista para que haga el diagnóstico adecuado.  

Pero más allá de que se trate de un problema poco grave o de un tipo de demencia senil como el Alzheimer lo fundamental es saber cómo manejar la situación.

La paciencia es fundamental y los cuidadores deben tratar de ayudarlos de forma amable con aquello que han olvidado, repitiendo la información las veces que sea necesario, y muy importante, sin tratarlos como niños. Es esencial evitar la infantilización a los mayores. 

Dificultad para desempeñar tareas cotidianas

Con el paso de los años y la aparición de ciertas enfermedades es normal que las personas mayores pierdan algunas de sus capacidades y les sea difícil realizar tareas cotidianas. Puede que haya olvidado cómo encender ciertos aparatos, cómo utilizar algún electrodoméstico, cómo jugar al parchís o hacer alguna actividad que le era habitual.

Aquí es muy importante el rol del cuidador. La clave sigue estando en la paciencia y en ayudarle explicándole cómo hacerlo. Ten en cuenta que es probable que vuelva a olvidarlo.

También es habitual que las personas mayores no encuentren los objetos que buscan, ya que lo mueven de sitio y no recuerdan dónde lo han dejado. Ayúdalo a encontrar lo que busca, sobre todo, sin echarle la bronca.

Conoce cómo adaptar el hogar a una persona mayor   para hacer su día a día más sencillo.

Pérdida del juicio y dificultad para tomar decisiones

La capacidad de razonamiento o de fijarse en las cosas importantes suele disminuir en la tercera edad. Esto provoca que nuestros mayores descuiden su aseo personal o no valoren la labor y el esfuerzo de sus familiares y/o cuidadores.

La pérdida de las habilidades de planificación, organización y cálculo también se ven afectadas en la tercera edad. Lo que hasta ahora parecía sencillo puede convertirse en un verdadero reto de la vejez: seguir una receta paso a paso, calcular el cambio en las compras…

Problemas de visión

La vista es uno de los primeros sentidos que se ve afectado en la vejez. Por ello puede darse el caso de que tenga problemas para leer, para calcular distancias y hasta para identificar colores.

Estos problemas pueden traer como consecuencia el no poder conducir más o la imposibilidad de salir solos. Es importante ayudarlos a aceptar que ya no podrá hacerlo, en especial por su seguridad. Será una transición difícil, pero con esfuerzo y paciencia podrás hacer que lo entienda.  Conoce la importancia de ver a cualquier edad y los problemas de visión en la tercera edad.

Problemas de lenguaje y deglución

En la tercera edad se pueden desarrollar dificultades en la expresión corporal, oral y escrita. Es habitual que no puedan mantener una conversación fluida y se queden en blanco en medio de esta o repitiendo constantemente una misma idea. Otra dificultad habitual en el lenguaje de una persona mayor es la búsqueda de las palabras adecuadas. No te pongas nervioso y ayúdale a seguir con la conversación.

Con el paso de los años se pierde el gusto y la deglución se convierte en otro problema habitual en las personas mayores. Ayúdales a evitar la obesidad y a no experimentar una pérdida del apetito asegurándote de que lleva una dieta saludable y equilibrada en la tercera edad.

Desorientación de tiempo y espacio

Ciertas enfermedades de la tercera edad como el Alzheimer provocan que el paciente se desubique en tiempo y espacio.

El mayor pierde la noción del tiempo sin saber qué día de la semana es, qué hora es o en qué estación del año estamos. También es común que pierdan la orientación y se olvidan de dónde están con exactitud o de cómo llegar al lugar de destino.

Pérdida de iniciativa para realizar actividades sociales

En esta etapa de la vida las personas mayores suelen perder las ganas de participar en actividades sociales o en sus pasatiempos habituales, debido a la pérdida memoria (cómo se juega o cómo se hace) u otras causas.

Los cambios que experimentan los ancianos en su vida pueden conducirlos a un aislamiento. En este caso el rol del cuidador es esencial para ayudar a mantenerlos animados y motivados.

Asimilar la dependencia

Todas las personas de edad avanzada, cada uno a su modo, debe asimilar que dependen de alguien en alguna medida. Hay que entender que depender de un familiar o de un auxiliar de ayuda a domicilio, no es algo fácil de aceptar para la autoestima y autonomía del paciente.

Debemos ser su punto de apoyo e intentar que haga todo lo que pueda con la mínima ayuda, dentro de sus posibilidades física y mentales.

Rol del cuidador o cuidadora de mayores

Para una persona mayor, saber que ya no puede hacer lo que hacía de forma habitual es un shock fuerte para cualquiera. Por lo que, contar con el apoyo de familiares, amigos y cuidador, para ayudarlo en lo que necesite es fundamental para afrontar de forma positiva estos cambios de la tercera edad.

Es importante que el cuidador tenga en cuenta que su labor va mucho más allá del cuidado físico. El entendimiento de estos cambios internos es vital para ofrecerles un cuidado integral, eficiente y de calidad. De esta forma podrán sentirse acompañados, pero también comprendidos.

Cómo ayudar a los mayores a vivir una vejez plena

Te dejamos algunos consejos para ayudar a los mayores a vivir una vejez plena, saludable y feliz:  

  • Controla la dieta y la medicación.
  • Asegúrate de que lleva un control médico periódico.
  • Controla el aseo personal del mayor.
  • Rehabilitación de funciones deterioradas o perdidas.
  • Respetar su autonomía, independencia y espacio.
  • Mantener un estilo de vida activo.
  • Ocupar el tiempo libre productivamente.
  • Actividades físicas y mentales.
  • Participación del anciano en el desarrollo de la familia y de la comunidad.
  • Transmite al mayor una actitud positiva ante el día a día.

 

Es esencial lograr que el mayor desarrolle una vejez saludable, activa, motivador y feliz. Debemos hacer que se sienta útil para la sociedad, para su familia, para sus amigos y para él mismo.

Todos tenemos un compromiso con el envejecimiento, este influye a nuestro futuro directamente. Conoce los retos y desafíos de la vejez a los que se enfrenta toda la sociedad.

 

 

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